Datos ilimitados
Ilimitado, y te decimos dónde se acaba.
Ningún plan ilimitado del mercado lo es de verdad, y quien diga lo contrario cuenta con que no leas las condiciones. Un proveedor grande reduce la velocidad en torno a 3 GB al día. Otro no publica ningún límite, y las pruebas independientes lo han medido cerca de 7 Mbps antes del recorte y por debajo de 1 Mbps después.
1 Mbps basta para mapas, mensajería, correo y una tarjeta de embarque. No basta para ver vídeo en streaming. Las dos frases son ciertas y escribirlas no nos cuesta nada.
¿De verdad te conviene el ilimitado?
Normalmente no. La mayoría de los viajeros gasta entre 500 MB y 1 GB al día, así que un plan de monedero por gigas sale más barato y además no caduca. El ilimitado compensa si compartes conexión con un portátil, si de verdad no puedes prever el viaje o si simplemente quieres dejar de pensar en ello. Preferimos decírtelo antes que venderte la cifra más grande.
Cómo se siente de verdad la limitación
Una limitación es un límite de velocidad, no un interruptor. A 1 Mbps la conexión sigue en pie, el móvil sigue diciendo que tiene datos y nada te pide comprar nada. Lo que cambia es cuánto tardan las cosas: un trozo de mapa que aparecía al instante ahora tarda un momento, una foto se envía en quince segundos en vez de dos y una videollamada baja a audio en lugar de cortarse.
En la práctica, lo que de verdad necesitas al final de un día largo sigue funcionando. Las indicaciones funcionan. La mensajería funciona. La tarjeta de embarque carga. La app de taxis te encuentra un coche. El correo llega, y los adjuntos se toman su tiempo. Lo que no funciona es ver vídeo con una calidad que quieras mirar, y una subida grande se quedará ahí lo suficiente como para que dejes de mirarla.
La cuota se reinicia al cambiar el día, así que un día en el que compartes conexión con un portátil en un tren largo no te penaliza a la mañana siguiente. No hay recargos, no aparece ningún exceso en la factura y no hay un nivel superior al que empujarte. El único número que importa es el que está en el botón de compra.
Cómo no llegar al límite en primer lugar
Casi todo el que alcanza 2 GB en un día lo hizo sin querer, y normalmente de una de tres formas: una app de vídeo con reproducción automática, una copia de seguridad de fotos por datos móviles, o un portátil que decidió que la conexión compartida era buen momento para bajarse una actualización del sistema.
Desactivar la copia de fotos por móvil y dejar que las actualizaciones grandes esperen al wifi quita casi todo. Descargar los mapas para uso sin conexión antes de salir del hotel quita bastante más de lo que parece, porque los datos de mapas en una celda saturada son a la vez lo más lento que harás y lo que harás más veces.
Y si prefieres no pensar en nada de esto, la recomendación honesta es un plan medido. La mayoría gasta entre 500 MB y 1 GB al día, que cabe holgadamente en un plan de monedero que cuesta menos que un pase y no caduca. Vendemos los dos, preferimos que compres el correcto, y por eso publicamos la cuenta de arriba.